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  • Participamos del Atlas de Innovación en Comunicación Pública del PNUD

    Nos complace compartir que desde RZ Consultora & Comunicación  estamos participando en el Atlas de Innovación en Comunicación Pública , una iniciativa global impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).👉 Más información en el sitio oficial del Atlas: https://www.undp.org/governance/blog/atlas-innovation-public-communication Nuestra postulación presenta el proyecto Sistema Mendocino de Comunicación Pública Basada en Evidencia (SIMECPE) , una herramienta que integra investigación académica, encuestas de opinión pública y análisis estratégico para mejorar la comunicación gubernamental en contextos de crisis de representación y alta polarización. El sistema combina tres líneas de trabajo: análisis de discursos y liderazgos en sistemas de partidos fragmentados, mediciones del sentimiento social post electoral, estudios sobre poder, liderazgo y confianza institucional en Mendoza. El objetivo es fortalecer el diálogo democrático , mejorar la claridad comunicacional de instituciones públicas y contribuir a reconstruir la confianza ciudadana mediante evidencia rigurosa, transparente y accesible. Creemos que la comunicación pública debe ser un puente entre instituciones y ciudadanía, no un factor de división. SIMECPE aporta datos, diagnósticos y narrativas que permiten comunicar mejor y gobernar mejor. Invito a otras organizaciones, universidades, gobiernos locales y equipos de comunicación a presentar sus iniciativas y sumarse a esta convocatoria global.👉 Más información y bases completas: https://www.undp.org/governance/blog/atlas-innovation-public-communication

  • Rescatar no es gobernar: la política del alivio momentáneo

    https://www.memo.com.ar/opinion/opinion-zavi-politino-salvataje-milei/

  • Javier Milei, del outsider al presidente: la emoción como estrategia

    https://www.mdzol.com/politica/javier-milei-del-outsider-al-presidente-la-emocion-como-estrategia-n1355175

  • El espejo roto de la política argentina

    https://politicar.com.ar/contenido/1127/el-espejo-roto-de-la-politica-argentina

  • La triple jugada del apoyo de Trump: economía, geopolítica y política interna

    El presidente de Estados Unidos respaldó públicamente a Javier Milei con un tuit que lo calificó de “WINNER” y hasta lo endosó para la reelección. El gesto tiene un fuerte impacto en la economía, la geopolítica y la política doméstica, aunque abre un dilema: cómo administrar ese capital simbólico en un Congreso cada vez más hostil. El mensaje publicado por Donald Trump sorprendió a la política argentina. Allí no solo elogió la gestión de Javier Milei, destacando su capacidad para estabilizar la economía tras un “total mess” heredado, sino que fue más lejos: lo presentó como un líder global y le otorgó su “total endorsement” para una futura reelección. Este gesto, lejos de ser anecdótico, tiene implicancias concretas en tres planos: económico, geopolítico y político. Impacto económico: expectativas y confianza En Argentina, los mercados reaccionan tanto a los datos como a los gestos. El respaldo de Trump funciona como un blindaje simbólico: transmite confianza en la figura presidencial y en las reformas, con impacto potencial en dólar, riesgo país y tasas. El crédito norteamericano, en este marco, no se comunica solo como una transferencia de fondos, sino como una señal de confianza internacional que respalda la narrativa oficial de estabilidad y disciplina fiscal. Reconfiguración geopolítica: Argentina en clave occidental La declaración de Trump también tiene un claro contenido geopolítico. Milei es presentado como parte del eje de líderes occidentales, en oposición al bloque chino-ruso. En comunicación política, este alineamiento construye una narrativa de identidad nacional vinculada a Occidente, reforzando el discurso del presidente sobre la defensa de la libertad, el capitalismo y la democracia liberal. El mensaje no solo apunta a la arena internacional, sino también al electorado argentino que valora la cercanía con Estados Unidos. Proyección política: reelección y blindaje interno El punto más sensible está en lo político. Trump no solo avala la gestión, sino que endosa abiertamente a Milei para la reelección. En términos locales, esto funciona como una inyección de oxígeno político frente a un Congreso que resiste las políticas de déficit cero. Sin embargo, aquí aparece la principal tensión: Milei enfrenta un Congreso cada vez más hostil, que busca frenar o modificar gran parte de sus proyectos. El respaldo internacional no alcanza si no logra construir una agenda mínima de consensos gubernamentales que permita avanzar en reformas estructurales. Además, su estilo comunicacional —con discursos incivilizados y ataques frontales— puede convertirse en un obstáculo para tender puentes. El acercamiento a políticos de derecha menos radicalizados (necesarios para ampliar su base de votos) muestra un intento de ampliar la base de sustentación, pero esa estrategia se debilita si no se modula el tono y se genera un espacio real de diálogo. Desafíos y consensos obligados El tuit de Donald Trump constituye un acto de comunicación política con múltiples efectos: otorga confianza económica, marca un alineamiento geopolítico con Estados Unidos y fortalece el capital político de Milei. El desafío, sin embargo, está en el terreno doméstico: traducir ese respaldo simbólico en gobernabilidad real. Si Milei no consigue articular consensos en un Congreso adverso, su capital internacional puede diluirse rápidamente. En definitiva, el crédito político que Trump le ofrece desde Washington debe convertirse en acuerdos internos en Buenos Aires, sin los cuales el proyecto presidencial podría quedar a la deriva.

  • Insolito hábito de festejar lo obvio y tolerar lo insuficiente

    En campaña, la política argentina convierte en gestos extraordinarios lo que son deberes básicos: presentar un presupuesto, no radicalizar discursos o aumentar partidas para educación y salud. Pero la reciente derrota legislativa del oficialismo, al no poder blindar los vetos presidenciales a las leyes de emergencia pediátrica y financiamiento universitario, mostró que el problema ya no es solo comunicacional: la “institución invisible” de la confianza, clave para sostener liderazgos y economías, comenzó a resquebrajarse. La democracia exige más que propaganda de lo obvio; exige resultados que fortalezcan credibilidad. Cuando lo básico se vuelve excepcional  En cada campaña electoral, la política argentina repite un ritual que merece ser analizado con lupa: los dirigentes, tanto legislativos como ejecutivos, presentan como logros lo que en realidad son deberes básicos de la institucionalidad. Se celebra desde hablar con vecinos, cumplir con la limpieza, mantener ordenada una ciudad, como también la presentación de un presupuesto, el ejercicio de controles entre poderes, la sanción de leyes, un discurso menos radicalizado o incluso el aumento de partidas destinadas a educación, salud, jubilaciones y discapacidad.  Desde la comunicación política, este fenómeno es problemático. Porque al convertir en hitos lo que debería ser rutinario, se baja el estándar de exigencia ciudadana: festejamos lo obvio y toleramos lo insuficiente.  Mario Riorda , en su reciente artículo publicado en Perfil, recuerda que hemos llegado a un punto en que valores antes sobreentendidos deben ser reivindicados como si fueran conquistas extraordinarias:  “De los consensos que dábamos por sobreentendidos: Tolerancia y diálogo para resolver conflictos. Pluralismo y diversidad para lograr la mejor convivencia posible. Estado de derecho para que la ley sea aplicada de manera justa y equitativa, empezando por las libertades civiles. Equilibrio de poderes para evitar la imposición asimétrica de alguno de ellos y un saludable ejercicio de contrapoder mutuo. Respeto por los derechos humanos, especialmente para garantizar la libertad de expresión, el acceso a la información y la igualdad de oportunidades. Transparencia y rendición de cuentas para que haya responsabilidad ante la ciudadanía. Y participación activa de la ciudadanía como fuente de legitimación, empezando con el sufragio y la chance de competitividad partidaria, así como el derecho a la protesta.”  La cita es contundente: tolerancia, pluralismo, respeto por los derechos humanos o equilibrio de poderes no son gestos de campaña; son la base mínima de la vida democrática.  El costo económico de los gestos políticos  En la Argentina, la política no sólo construye relatos hacia la ciudadanía: también habla hacia los mercados. Y en ese lenguaje, lo que se dice —y cómo se dice— tiene consecuencias concretas sobre el dólar, el riesgo país, la tasa de interés y las expectativas de inversión.  La dimensión económica de los gestos políticos es, en definitiva, una cuestión de credibilidad. Cuando la política convierte deberes básicos en hitos, no solo baja el estándar ciudadano: también erosiona la confianza de quienes invierten en el país. Y la confianza, en economía, es un capital tan valioso como escaso.  El mensaje de Javier Milei en la presentación del presupuesto funcionó como una señal política que fue leída con cierto optimismo por los mercados. Bonos y acciones mostraron una recuperación inicial, que podía interpretarse como un voto de confianza. Pero esa expectativa duró poco. Presupuesto 2026: proyecciones optimistas, riesgos reales  El Presupuesto 2026 se presenta como un “blindaje fiscal”, con una regla clara: si la economía crece y la recaudación mejora, se reducen impuestos; si la recaudación cae, se ajustan partidas de gasto discrecional. El problema es que dentro de ese gasto se encuentran áreas sensibles como salud y educación, lo que pone a prueba el verdadero alcance social del ajuste.  Las proyecciones macroeconómicas resultan difíciles de sostener frente a la evidencia reciente. El Gobierno estima un crecimiento del 5,4% en 2025 y 5% en 2026, cifras que superan ampliamente las expectativas privadas. En materia de inflación, el presupuesto prevé un sendero descendente abrupto: 1% mensual en 2025 y 0,8% en 2026, cuando la dinámica de precios todavía muestra una inercia muy superior.  Más llamativo aún es el supuesto sobre el tipo de cambio: se proyecta un dólar de $1470 a diciembre de 2027, el mismo nivel que hoy, pese a que el propio Presupuesto reconoce un déficit comercial de casi USD 16.500 millones.  En definitiva, el presupuesto parece construido sobre un delicado equilibrio de supuestos optimistas: exportaciones récord, inflación que baja de golpe, dólar inmóvil y un superávit que depende del ajuste en áreas clave del gasto público. La pregunta de fondo es si, al igual que en el discurso político, no se está celebrando más un relato que una hoja de ruta realista.  La debilidad de la “institución invisible”  La derrota que sufrió el oficialismo en la Cámara de Diputados al no lograr blindar los vetos presidenciales sobre la emergencia pediátrica y el financiamiento universitario expuso otra dimensión crítica: la erosión de la confianza.  Julio María Sanguinetti ha llamado a ese intangible decisivo “la institución invisible” . La confianza es el crédito que disfrutan los liderazgos cuando inspiran expectativas positivas. La relación de Javier Milei con una parte de la sociedad comenzó a enviar señales en sentido contrario, algo que ya registraban indicadores como el Índice de Confianza en el Gobierno y el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella, con caídas notorias en los últimos meses.  Para La Libertad Avanza, carente de gobernadores, intendentes, sindicatos o un aparato parlamentario sólido, ese capital simbólico resulta vital. Depender de la expectativa ciudadana es depender de un recurso tan volátil como el humor social. La sesión de Diputados mostró que esa expectativa se resquebraja: legisladores que antes acompañaban pasaron a abstenerse o incluso a votar en contra, dejando al oficialismo aislado.  La coincidencia temporal agravó el efecto: mientras el dólar oficial tocaba por primera vez el techo de la banda de flotación, el Congreso enviaba un mensaje político de debilidad. Mercado y Parlamento, en espejo, pusieron en cuestión la credibilidad del experimento mileísta. Y sin confianza, ni los números del presupuesto ni las promesas de campaña logran sostenerse.  ¿Cuál es el desafío?  El desafío consiste en recuperar un estándar más alto de exigencia cívica: que la transparencia, el diálogo, el equilibrio de poderes, el respeto por los derechos humanos y la inversión social dejen de ser slogans de campaña y vuelvan a ser prácticas permanentes de la vida institucional.  Porque la democracia no se celebra en cuotas ni en gestos aislados: se defiende cada día en el cumplimiento integral de las responsabilidades que le hemos delegado a nuestros representantes. Y porque, sin confianza —ese cemento invisible—, ni la política ni la economía logran sostenerse.

  • Del ajuste al capital humano: la nueva narrativa de Milei en el Presupuesto 2026

    https://www.memo.com.ar/opinion/analisis-discurso-milei/

  • El costo de la radicalización: Javier Milei pierde un millón de votos y Axel Kicillof retiene su base

    https://www.mdzol.com/politica/el-costo-la-radicalizacion-javier-milei-pierde-un-millon-votos-y-axel-kicillof-retiene-su-base-n1335120

  • Radio Nacional BsAs - Mendoza: escenario electoral

    https://www.radionacional.com.ar/mendoza-escenario-electoral/

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